Posteado por: Es Cau | marzo 29, 2010

GANDHI Y MI TIEMPO

Ya Einstein demostró que el tiempo es un valor variable, pero no hace falta adentrarse en la Teoría de la Relatividad para que, desde una óptica doméstica, podamos darle al tiempo una clara percepción de variabilidad comparativa.

Bajo condiciones de vida normales,  podemos afirmar que existen constantes de medición que registranla velocidad del tiempo de forma que sea comprensible a diferentes escalas. Sin embargo, otra cosa es la percepción que tenemos de él cuando lo evaluamos desde distintos puntos de observación a lo largo del transcurso de nuestra vida.

Para este caso, lo que ocurre no es que la relación tiempo-espacio se desvirtúe, sino que las unidades de medición dejan de ser valores constantes dependiendo de la ubicación del punto de observación y hacia dónde se mire.

Cuando situamos el observatorio dentro de la primera mitad de nuestra vida, el valor del tiempo se alarga en ambos sentidos, pasado y futuro, pero cuando nos movemos hacia la segunda mitad de nuestra vida su valor se acorta dramáticamente tambien en ambos sentidos, siendo la transición entre ambos lógicamente compensada.

En nuestra primera mitad de vida el futuro siempre aparece inalcanzable e interminable, en el que todo cabe, mientras que los hechos del pasado se alejan rápidamente por la fuerza de vivir el presente.

En la segunda mitad, la percepción del tiempo esta inexorablemente ligada al reloj interno de cada uno y su expectativa de vida, y así el futuro lógicamente se acorta, acercándose rápidamente al presente, pero a su vez, el pasado, también acorta su precepción temporal en contra de lo que podría pensarse. Ya no se trata de un pasado largo y vivido, sino corto y concentrado. En otras palabras, se acentúa la condición presente.

Aparece entonces una nueva unidad de medida interna que sobrepasa completamente los valores de medición tradicionales, y ya desde ese momento los años vividos se convierten en la vara de medición hacia el pasado.  Nuestra vida hasta este momento tiene valor uno (1), y desde ahí, cualquier medición de aquello que antes parecía históricamente lejano acaba teniendo valores comparativos ridículamente bajos: 1.5, 2……

Mientras disfrutaba  del recorrido fotográfico de la vida de Gandhi en el museo Mani Bhavan en Mumbai (Bombay), llegué finalmente a la secuencia de las conferencias de Londres en las que se acordaron los términos de la Independencia India. Las fotos demostraban una realidad contemporánea impensable hoy en día, y me trasladaban a un punto de la historia que debía de ser muy lejano, aquel en que los ingleses empezaron a perder su imperio.

Sin embargo, la independencia India se consiguió en 1947, es decir que su valor en mi nueva unidad de medida del tiempo apenas alcanza a ser 1,3.

Mumbai se duerme entre la bruma.

Visitando las iglesias que dejaron los portugueses en Goa (india), mucho más al sur de Mumbai, contemplamos en un museo histórico el retrato del último gobernador fechado en 1961, año en el que se perdió la colonia, es decir con un valor inferior a 1 en mi unidad de medida.

Todo ello, sencillamente me hizo pensar, en la variabilidad de la percepción del tiempo, y en cómo la mente acorta el tiempo pasado para poder acumular sus recuerdos en la memoria, y así, involuntariamente acercamos nuestro punto de observación actual a la historia pasada  y nos acercamos a ella sorprendentemente.

Lo mismo ocurre si tratamos de recordar nuestra vida, por ejemplo, unos largos 50 años se condensan de tal manera que todo tiempo pasado es un soplo, y los hechos más relevantes y distantes se encadenan de forma continua, comprimiendo el tiempo en recuerdos puntuales y transformando  la percepción de su unidad de medida.

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Responses

  1. En este apartado pisa terrenos movedizos. Einstein dijo que el tiempo era relativo, pero también acabó por claudicar e indicar que simplemente no existe, aseveración que se ajusta mucho más a la realidad. Aristóteles, por mencionar a otra mente unánimemente aprobada, incapaz de entender lo que era el tiempo, lo definió como “el número del momento desde la perspectiva del antes y el después”. Esto, como ves, se ajusta mucho a tu nueva metodología. Se ajusta tanto que da miedo.
    ¿Con qué percibes el tiempo?: No es con el gusto, tacto, vista, olfato u oído, no es con ninguno de tus sentidos y tus sentidos son los encargados de la percepción de tu realidad. Por lo tanto, aquí no hay percepción de nada y si no la hay, es una ilusión. Igual que las alucinaciones que produce el LSD. Ahí cabría decir, si las veo, existen….
    El tiempo lo mide la mente, cada mente, es una medida personal y subjetiva pero completamente ajena a la realidad física.
    Sin embargo el pasado, ahora, te parece fugaz y el futuro cada vez más corto. Al niño pequeño el futuro de la edad adulta le parece inalcanzable y la muerte cosa de otros…y así la mente nos va preparando poco a poco.

    El universo conocido tiene una edad de aproximadamente 15.000 millones de años luz -unidad de distancia, no de tiempo- pero en las primeras fracciones de segundo se produjeron el 99% de los acontecimientos del mismo y luego solo queda un frío y aburrido expandirse en el cual estaríamos nosotros. Como esto me deja tan frío como al propio universo, prefiero no seguir en esta línea.

    Vaya lío.

  2. Sergio como bien dices, a partir de los 50 años el pasado se convierte en un soplo e incluso se comprime para ocupar menos memoria. Pero si logras detener el presente con los ojos cerrados y disfrutar de un momento de silencio total y tranquilidad sosegada puedes descomprimir el pasado y alejarte en el tiempo hacia atrás. Es posible revivir vivencias, incluso de la infancia, sensaciones o pequeños detalles que habían quedado en el más absoluto olvido.
    Tu refugio de Tunquén es un buen lugar para hacer esta retroinspección, y te acordarás de cómo dolían las picadas de avispas en la piscina de Centellas, cómo recogiamos pájaros recien nacidos sin plumas que se habían caido del techo, o algún gato también recien nacido que lo escondíamos en los vestuarios de la piscina envuelto con una toalla dentro de mi cochecito de muñecas….. Recuerdos entrañables …

  3. Querido amigo,

    Esta sensación la he tenido muy recientemente al leer sobre los hechos acontecidos en China durante el siglo pasado. ( La banda de los 4, la revolución industrial, etc…) Qué valor han de tener? 1 según tu escala o 3 que es el que tenía cuando ni si quiera pensaba en estos tema?

    Que envidia que me das.

    Un fuerte abrazo,

    Torru


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