Posteado por: Es Cau | febrero 18, 2012

EN BLANCO – LÍMITES

Vacío: falto de contenido físico o psíquico.

Espacio: vacío contenido.

En nuestra mente el vacío está asociado fundamentalmente al sentido físico y experimental de la materia. Cuando nos referimos a él, inmediatamente aplicamos el negativo de su contraparte para dimensionarlo, no lo entendemos por tanto en sí mismo, necesitamos un marco referencial para comprender sus límites y, con ellos, darle cuerpo. El vacío físico implica ausencia de lo tangible, pero también la existencia de un contorno que nos permitan dimensionarlo, darle forma e identificarlo, y consecuentemente leerlo en su dimensión arquitectónica. El vacio es pues un sólido en sí mismo, que podemos esculpir mediante la generación de su contorno como un molde.

Los arquitectos podemos modelar el vacío como el espacio remanente contenido en el diseño de sus lindes, es decir como algo contenido, o bien, definir la arquitectura desde el marco volumétrico del vacío interior. Son dos formas de aproximarse al proyecto, en la una, el espacio interior es el resultado de una visión exterior, y en la otra, la génesis del diseño se produce desde el interior, proponiéndole un contorno al  vacío.

Finalmente, podemos conquistar el vacío e incluso darle forma, pero siempre desde la existencia de un perímetro que nos ayuda a entenderlo,  darle uso y habitabilidad.

El vacío arquitectónico, el espacio solo medible desde sus contornos es entonces la razón de ser de la obra arquitectónica, la que le otorga su condición de uso y cobijo, como un líquido que debe moldearse sin que se escurra. Sea como sea la aproximación al proyecto habitable, la obra final en su dimensionalidad y acierto, es fundamentalmente interior.

Somos Piedra

No todas las arquitecturas buscan por encima de los equilibrios estéticos la resolución adecuada y la riqueza de sus vacios interiores, resolviendo las funciones y usos del propósito de la obra. Hoy, muchos de los gigantes de cristal, con todos sus defectos y pocas virtudes, son proyectados desde la perspectiva inversa, algo si como la reversibilidad de una chaqueta. Pareciera que es el vacío exterior, el espacio para el que realmente se diseña y que todo ese esfuerzo que se concentra en el diseño de los límites, no busca la dimensionalidad ni el enriquecimiento interior sino la proyección hacia el vacio exterior como una muestra de identidad. Las funciones interiores, muchas veces aburridas y homogéneas, han catapultado el diseño desde sus límites hacia el exterior, es decir de la tridimensionalidad interior asociada al uso y escala humana, a una tridimensionalidad exterior de gran escala y efecto, asociada al propósito del edificio mediante lecturas más lejanas, e incluso caprichosas. Son pocos, sin embargo,  los proyectos que ciertamente consiguen revertir la tridimensionalidad hacia el exterior con cierto éxito, y sin caer en el manierismo del “más difícil todavía”.  Probablemente la ópera de Sídney sea el ejemplo clásico del éxito de la chaqueta reversible, con un edificio tridimensional por excelencia no asociado a su uso sino a su entorno, y por tanto a un valor y escala grandilocuente, para el que el valor interior no es lo importante sino la forma en que su contorno moldea el espacio exterior.  EL resultado no deja de ser una roca infranqueable y no transitiva.

Son dos modelos dispares.

¿Qué pasa entonces cuando rompemos los límites del espacio contenido en busca de una arquitectura transitiva?

Somos Paisaje

Si anulamos alguna de las fronteras de contención, lo que estamos haciendo es permitir que nuestro vacío se deslice y expanda hasta límites que no controlamos, y nos encontramos con la arquitectura de espacios intermedios, aquella que, sin perder dimensionalidad interior, permite una mayor interrelación con su entorno, hasta el punto de encontrar el difícil equilibrio entre los espacios contendidos y aquellos ilimitados que solo pueden ser intuidos. La obra diseñada adquiere entonces un posicionamiento diferente al relacionarse con su entorno, dejando que éste penetre y tome parte en los límites del diseño, o al contrario dejando que la contención arquitectónica se expanda y forme parte del paisaje.

De esta forma el proyecto adquiere una dimensión cinematográfica donde el paisaje es el límite, y el arquitecto se encuentra ante el difícil reto de dominarlo, incorporando en su diseño una frontera ilimitada, y con ello el vasto número de sensaciones que esta simbiosis puede provocarle al usuario. Dominar estas sensaciones, controlarlas o provocarlas, mediante la apertura al paisaje de los límites del vacío arquitectónico será la difícil tarea del proyectista.

Seguramente a muchos se nos viene a la mente la “Casa de la Cascada”, de F.LL.W, como el arquetipo del espacio que juega con los límites del entorno y los incorpora a su universo con tal maestría que consigue que la casa no se vea ni se viva desde adentro, sino desde afuera. En otras palabras el maestro consigue hacer su arquitectura desde el vacio exterior, como si el diseño fuese el resultado final de ponerle límites al paisaje y desde ellos construir el espacio interior, pero con la particularidad de mantener el uso y la escala humana bajo control. Un proceso sin duda inverso al habitual, pero que a diferencia de la Opera de Sidney, la arquitectura final es transitiva, permite el enriquecimiento tanto del interior como del exterior, generando una obra de límites físicos y espaciales difusos y por consiguiente perfectamente mimetizada y acoplada con su entorno.

La pregunta de fondo es: ¿cuánto de esto podemos incorporarle a nuestra arquitectura diaria y domestica para hacerla más autentica con el entorno y con la naturaleza del hombre?

Somos Vacío

Si conseguimos arañar algo de la “Casa de la Cascada” para cada bloque de viviendas sociales que diseñamos, insertos en barrios urbanos, empezaremos a sembrar de forma genuina la semilla de la sustentabilidad emocional y a pensar la arquitectura desde el intercambio con el fluido exterior, permitiendo entonces a sus usuarios disfrutar de un diseño más enriquecedor.

Si invertimos el concepto centrípeto de vivienda que ahora mantenemos, en tanto creamos universos entre cuatro paredes, exentos de su entorno, para usuarios que acaban refugiándose en mundos aislados, y diseñamos también hacia el exterior, o desde el entorno hacia el interior, buscando una comunicación centrípeta del usuario con su  realidad circundante, empezaremos a abrir espacios de mayor compromiso con una vida más humana en sintonía con la naturaleza de la madre-tierra, y con la naturaleza propia del hombre. La consecuencia más directa de esta forma de enfrentar el proyecto, será la mejora del espacio urbano desolado, que se enriquecerá así mismo por la transitividad de sus límites.

La sustentabilidad y las arquitecturas verdes tan de moda hoy en día, no pueden ser cajas energéticamente eficientes de moradores  ineficientes no comprometidos en la misma lucha por racionalizar y humanizar sus vidas. La tarea básica de la arquitectura es dar cobijo y protección, pero también mostrarle a sus inquilinos el camino hacia una mayor sintonía con el entorno, y esa enseñanza solo puede ser exitosa cuando está presente y participa en la vida domestica de los ciudadanos a través de sus viviendas, lugares de trabajo u ocio. Cuando los contenedores más simples y olvidados dejen de ser cajas opacas, sólidas y cerradas, para convertirse en recintos con límites de contención difusos, tangenciales, solapados o yuxtapuestos, que rompan el espacio interior para dejarlo fluir y permitir un contacto más directo con nuestro entorno; entonces la arquitectura estará empezando a ganar la batalla de la sustentabilidad real, aquella que nos hace sustentables a nosotros mismos.

Para cualquier realidad, y para cualquier arquitectura, basta con mirar hacia arriba para descubrir un límite ilimitado al alcance del diseño.

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s

Categorías

A %d blogueros les gusta esto: