Posteado por: Es Cau | diciembre 25, 2013

¿A DÓNDE VAMOS?

Este decenio de crisis en Europa y Norteamérica ha vuelto a colocar a la arquitectura en un punto de partida para las nuevas generaciones. Durante años el diseño ha evolucionado  hacia formas cada vez más caprichosas, apoyándose en las nuevas tecnologías que el avance de los materiales permite, y a su vez imponiendo la quinta esencia de las terminaciones, cada vez más pulidas, continuas e impolutas.

Poco a poco hemos ido avanzando en el camino de reconocernos en una arquitectura prístina, transparente, levitando su pureza con estructuras que  la posicionan por encima de  la vulgar corteza terrestre, como  en “Oblivion”, la última película de Tom Cruise, y ese fantástico hábitat tecno-minimalista que apenas roza la tierra, confundiendo la realidad con la perfección estética, esa que se mira, se admira, se fotografía, se publica, se luce, pero es imposible de vivir fuera de un guion cinematográfico aséptico de sentimientos, necesidades y sensaciones humanas.

La evolución tecnológica y la creciente brecha en la desigualdad, permiten los conocimientos por un lado y los fondos por otro, para que la imaginación pueda ser una realidad. No hay techo para los sueños,  y estamos lanzados a expandir nuestros conocimientos y capacidades desde lo inmensamente pequeño de las partículas hasta lo fabulosamente ilimitado de la conquista del espacio. Da la impresión que estamos viviendo en la permanente necesidad por  extender  los márgenes de la realidad, pero olvidándonos del  tipo de mundo, que como una estela, vamos generando por decantación.

 No hay freno, ni económico ni moral, para construir un rascacielos unifamiliar de 27 pisos  y 37.000 m2 en una de las ciudades más pobres y atestadas de la India. Tampoco lo hay para confundir productividad con dignidad, y tampoco para que se sumerja el desarrollo en una burocracia paralizante, que desconociendo la realidad sigue insistiendo en inundarnos con fórmulas de control cada vez más complejas y sofocantes, en las que se ha perdido completamente el sentido común de la realidad presente.

Los políticos, verdaderos talibanes del mundo occidental,  siguen retroalimentándose en sus posiciones de privilegio, manipulando el mundo a su conveniencia, utilizando la democracia para perpetuarse, y justificando sus puestos con sobrerregulaciones y normativas  que aseguren la necesidad de nuevas imposiciones futuras que a su vez requieran de más legisladores.

Son los mismos que utilizan y promueven las arquitecturas icónicas para generar imágenes de conveniencia de realidades inexistentes. Resulta mucho más económico y vistoso sufragar los astronómicos gastos de estos elefantes blancos que tratar de mejorar la realidad social con inversiones menos espectaculares pero más racionales. Los políticos se han convertido en los principales mecenas de una tipología  en vías de extinción.

La arquitectura occidental es en gran medida la imagen y el pensamiento de este mundo de hoy, en el que el desarrollo está en un profundo desequilibrio y parece solo  avanzar por el camino de la ingeniería y la economía,  dejando de lado la contrapartida del conocimiento humanista. Los arquitectos, siempre condicionados por ese equilibrio frágil entre técnica, estética, costos, contenido simbólico y servicio social, somos parte importante y necesaria para el cambio de paradigma. Nuestro  aporte es fundamental, no para entender las sociedades o para diseñar literalmente castillos en el aire, sino para ayudar a converger el sentido humanista del espíritu humano con la marea tecnológica que nos invade. Nuestros proyectos y propuestas tienen que volver a la raíz humana,  aquella en que las propuestas, apoyándose en la tecnología de cada momento, apuestan sin embargo por  soluciones acordes con la búsqueda  del enriquecimiento cultural humanista  de la sociedad.

La elegancia de piedra y luz.

La elegancia de piedra y luz.

“Stonehage” se mantiene anclada y silenciosa en su paisaje casi desde el comienzo de nuestros días, los ingeniosos constructores no podía imaginar que su obra, con tan poco,  perduraría más allá de su tiempo e incluso del tiempo futuro, sin más ayuda que una presencia sólida, estática y sigilosa, sin más soberbia que la elegancia del material esculpido por la luz y la simbología de sus creencias.

Nuestros gigantes cuánticos, rebosantes de hallazgos tecnológicos que multiplican sus posibilidades, miran permanentemente a un horizonte cuantitativo en el que aquella nueva ingeniería que se dio inicio con la cúpula de Brunelleschi  ha devenido finalmente en un objetivo en sí misma, perdiendo precisamente el componente humano del Renacimiento y por consiguiente la búsqueda interior que iba aparejada con la creatividad y la revolución técnica.

El hombre renacentista preocupado por su devenir interior cristaliza la fuerza y pasión de sus ideales en una arquitectura que busca la majestuosidad exterior desde la riqueza introspectiva del conocimiento.

Del mismo modo “stonehage” responde a una búsqueda interior que se manifiesta con la fuerza de una idea  y la sencillez de un trazo único y poderoso. La obra representa un avance tecnológico audaz, pero sometido a  la carga emocional y simbólica que la valida, y la hace parte de la búsqueda del conocimiento.

Me pregunto si la actual crisis pondrá de nuevo a los arquitectos como piedras angulares de la sociedad, para  que vuelvan a los trazos simples y generosos, en los que las ideas van mucho más allá que la técnica y son capaces por sí mismas de establecer pautas de desarrollo social. Quisiera creer que volveremos a considerar la obra proyectada no como un fin en sí misma sino como el resultado de una necesidad, y que dejaremos que las obras singulares de neón ocupen el lugar que por derecho tienen, pero sin opacar la distancia que hay entre ellas y la arquitectura que a través del diseño experimenta con dar solución a ideales de mayor trascendencia para la sociedad.

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s

Categorías

A %d blogueros les gusta esto: