Posteado por: Es Cau | octubre 25, 2015

BAR.CEL.ONA

Para quien ha nacido, vivido, estudiado y descubierto la vida en Barcelona, resulta difícil dejar escapar esta oportunidad, un numero monográfico de la revista dedicado a ella,  para permitir que emergan algunos recuerdos y sensaciones de toda una época, especialmente desde esta distancia andina que me observa, a la vez que percepciones de la realidad actual.

Quizá no sea necesario, en estas páginas finales y después de todo un número dedicado a Barcelona, aportar otra opinión particular sobre su variada arquitectura, sino más bien compartir una pincelada emotiva de una ciudad que resulta en sí misma sugerente y atractiva.

Magic Barcelona

Magic Barcelona

            Hace aproximadamente 15 años escribí un artículo sobre la Barcelona de ese entonces en contraposición con aquella que viví en mis tiempos de colegio y universidad, queriendo resaltar la nueva realidad, de ese entonces, de la ciudad, ciertamente impensable durante  los años de la monotonía gris y la identidad prohibida.

            “Nuestra Ciudad Condal, la  que se mece junto al mediterráneo, tuvo en los noventa una de las metamorfosis más espectaculares de las últimas décadas, renaciendo de su pasado para ocupar un sitial dentro de la vorágine comercial y cultural que numerosas ciudades europeas se disputan. Barcelona es hoy una ciudad floreciente, llena de iniciativas, bañada por el permanente interés en el arte y la arquitectura, y muy especialmente con sus pulmones abiertos al mar, su aliado natural, su razón de ser, su alma siempre presente, que con su colorido azulado inunda las calles de sabor salino y luz aterciopelada.

Sus ciudadanos de hoy pueden por fin abrazar la ciudad, sentirla como un manantial de oportunidades y sensaciones,  un lugar que a pesar de su carácter cada vez más cosmopolita ha sabido perpetuar la historia y renovarla cada día, reinterpretando lo propio para hacerse un sitio en la vida contemporánea sin perder por ello, hasta ahora,  su sello de identidad.

La ciudad y sus conciudadanos mantienen una relación dinámica, se retoalimentan permanentemente en un proceso de intercambio que permite una estrecha cohesión entre ambos, y a la vez el crecimiento común de voluntades, propuestas y preocupaciones.

La arquitectura, representada en primera instancia por su núcleo gótico histórico, Gaudí y toda la escuela modernista, y posteriormente por el aporte Racionalista de sus arquitectos y la Escuela de Barcelona con su propuesta urbana para las olimpiadas, han sido el alma  que poco a poco ha ido transformando la ciudad, y lo que es más importante impregnando a sus ciudadanos de un carácter comunitariamente urbano, que desemboca en ese permanente interés por mejorar la calidad de vida de la ciudad mediante la herramienta urbana y la calidad de sus edificaciones públicas y privadas.

…../……

Desde esa explosión que supusieron las Olimpiadas de 1992 la ciudad fue tornándose cada vez más cosmopolita a la vez que el mundo conocido entraba en la senda de la globalización occidental.

Hubieron varios factores que lanzaron la ciudad al estrellato, pero de entre ellos la calidad y voluntad de vanguardia de la arquitectura/urbanismo de la Escuela de Barcelona fue uno de ellos, que junto con el florecimiento del diseño, la convirtieron en un destino anhelado por muchos profesionales o estudiantes, y en una marca global sinónimo de calidad creativa. En los variados países en los que pude trabajar durante esos años siempre la arquitectura catalana causaba admiración, y cierta envidia la oportunidad de haber estudiado allí.”

Looking forward

Looking Forward

Ya en una segunda etapa de internacionalización la ciudad se ha instalado dentro del club de las mejores ciudades europeas para visitar y vivir, una de las pocas que no siendo capital de estado ha entrado de lleno en la cultura de la globalización, el lujo y el consumo, su nombre suena como una “meca” mediterránea. Desde esa nueva categoría de ciudad “escaparate” los valores identitarios han empezado a difuminarse en las entretelas del mercadeo y la oferta de ocio y playa.

No es que Barcelona haya perdido su carácter, otorgado por siglos de historia y cultura catalana, sino que los caminos de hoy tienden a la homogeinización cultural y por ende, con el tiempo,  a mermar y caricaturizar las raíces propias.

Las grandes ciudades del mundo occidental, todas ellas con grandes atractivos culturales, han sufrido el embate conmovedor de la globalización, que es en sí misma una cultura transversal que tiende a generar masas homogéneas con gustos, demandas y consumos similares, que solo varían cambiándoles el fondo, ya sea el Empire State, el Big Ben o la La Pedrera. Esto se traduce en invasiones turísticas que van demandando necesidades universales y retroalimentan una nueva economía local vinculada a la transformación de algunos usos, costumbres y espacios, contrapuestos muchas veces con el carácter local.

Solo los años de contraposición de estos dos mundos de intereses dispares pueden desembocar en soluciones de convivencia, no solo para la población estable, sino muy especialmente para la preservación de la identidad cultural. La singularidad única de la ciudad se adentra en un proceso lento e implacable de estandarización común occidental, peligrando la autenticidad cultural que la sostiene.

Tenemos en Barcelona un ejemplo precoz de los parques temáticos, exponente  de la banalización de las culturas populares en virtud de una propuesta unificadora de mayor alcance,  el  “Pueblo Español”, una forma resumida de simplificar valores identitarios, mermando su individualidad en virtud de un orden mayor, de más amplio espectro, y por lo mismo menos auténtico.

Parece todavía un futuro lejano, pero conociendo las propuestas para replicar la cueva de Altamira, o algunos sectores de Venecia, en aras de proteger los originales, no parece muy lejano el día que Mickey Mouse, ataviado con montera y capote, llegue a Barcelona en olor de multitudes extranjeras.

La variada multiculturalidad, que en mis años de juventud,  se veía en las Ramblas como el espacio turístico de encuentro por excelencia, y que le otorgaba a la ciudad un espacio de singularidad única, se ha extendido hoy por un área mucho mayor y amenaza por acabar instaurando una suerte de ciudad-feria o ciudad-mall comercial, expulsando por rebalse la auténtica vida local.

A pesar del gran nombre de la arquitectura catalana, la globalización trajo también otras arquitecturas a la ciudad, y la  mayor información y disponibilidad del conocimiento instantáneo abrió las puertas a conocer de forma más accesible la excelente calidad arquitectónica contemporánea de otras latitudes. Quizá en ese sentido es posible redescubrir los valores del diseño conceptual mediterráneo de la Escuela de Barcelona, pero por otro lado también descubrir la fragilidad, muchas veces, de su resolución constructiva, que pasada la brillantez original le cuesta perdurar en el tiempo.  Las propuestas de los países nórdicos, Holanda, Alemania, entre otros, presentan soluciones constructivas y materiales excepcionalmente bien resueltos, son arquitecturas que, en mi opinión,  partiendo de la eficacia constructiva han evolucionado hacia un excepcional diseño de vanguardia, que acaba fortalecido con el adecuado funcionamiento y envejecimiento de la obra.

High Tech. architecture v/s mediterranean architecture

La arquitectura mediterránea se antoja menos técnica, pero más entregada a la búsqueda de sensaciones, el descubrimiento de lugares, la suave pátina de las sombras o el control lumínico de los volúmenes. Responde sin duda a la magia del entorno mediterráneo,  un medio amable y generoso con la vida.

Si existe alguna afirmación identitaria a la que Barcelona se debe, y en la que debe reafirmarse con toda su voluntad como garantía de preservación cultural y éxito es a la de  su cuenca mediterránea, forjadora del carácter de los pueblos que baña.

El mar es nuestra riqueza, de él surge el espíritu de nuestra cultura, y por tanto a él nos debemos más allá de los intereses comerciales de la globalización.

Ante todo somos mediterráneos.

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s

Categorías

A %d blogueros les gusta esto: